- No tires grasas ni aceites por el fregadero. Se solidifican en las tuberías y pueden causar atascos difíciles de solucionar.
- Utiliza rejillas en los desagües. Evitan que restos de comida, pelos y otros residuos entren en las tuberías.
- Realiza limpiezas periódicas. Si detectas que el agua baja más lenta de lo normal, un mantenimiento a tiempo puede evitar un atasco mayor.